La encrucijada venezolana: el nuevo parto nacional - Anthony Frassino González
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La encrucijada venezolana: el nuevo parto nacional

La encrucijada venezolana: el nuevo parto nacional

Escribo este artículo a pocas horas de conmemorarse en Venezuela otro aniversario del nacimiento de Simón Bolívar, el “Padre de la Patria”. Escribo, también, a pocas horas de producirse en el país un nuevo paro cívico contra el llamamiento del presidente Nicolás Maduro para cambiar la Constitución Nacional. Ambas fechas —una totalmente documentada y la segunda aún incierta— perfilan dos hitos en un país que tras más de 200 años de independencia aún busca referentes sólidos para tallar su identidad.

Curiosamente, esta vez el Libertador no será protagonista de su propia historia. Nació un 24 de julio, sí, pero este año se celebrará diferente. Veremos el tradicional desfile militar, hablarán los políticos, se rendirán homenajes, pero la figura de Bolívar no será determinante, ni siquiera la principal. Este lunes, de un lado del escenario estará la indigerida Asamblea Nacional Constituyente. Del otro, la inminencia de una nueva paralización general, ahora de dos días, con lo que se inicia un conteo regresivo hacia la llamada “Hora Cero” propuesta por la oposición contra la constituyente.

Hago un paréntesis y me aparto de los temas de los que escribo siempre, porque creo que Venezuela lo merece. Y creo también que de lo que ocurra acá se desprenderán cosas interesantes para el resto de Latinoamérica, por lo que toda la región debería estar pendiente. El triunfo del centrismo, y el abandono definitivo de los radicalismos de izquierda y de derecha, podrían convertirse en el paso siguiente hacia la madurez política que tanto nos hace falta. Y la consolidación de esa madurez es lo que nos conducirá al bienestar económico.

Cuenta el historiador venezolano Francisco Herrera Luque, en su libro “Bolívar en vivo”, que Simón confesó que el título de “Libertador” le entusiasmaba mucho más que el que le habían ofrecido en Perú: el de coronarse Rey de la Gran Colombia. Palabra más, palabra menos, dijo que era una recompensa muy superior a la que pudiera aspirar el orgullo humano. En un trono —dijo—, las razas de color verían una nueva aristocracia, y sentirían que sus derechos se habían perdido por completo.

Hoy, Venezuela está ante una nueva aristocracia que prefirió, al contrario que Bolívar, la corona antes que el honor del título. Y con el tiempo, los ciudadanos vieron sus derechos menguados hasta desaparecer por completo, como el derecho al voto. Es, entonces, el momento de aprovechar la fecha y presenciar otro parto: el del nuevo ciclo político nacional.

Recordaremos los 234 años que nos separan del primer nacimiento de Simón, pero los ojos de todos los venezolanos estarán puestos en otras fechas y en otras realidades. El parto que hoy tiene en vilo al país no será de doña María de la Concepción Palacios, sino de las mentes y corazones de quienes tienen el deber de guiar al país en este momento, y de los que lo harán en el futuro cercano.

AFG

 

“Pongamos sin temor la piedra fundamental de la libertad sudamericana… Vacilar es perdernos”

Simón Bolívar

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